Hay un dato que lleva meses circulando en cualquier conversación seria sobre mercados y que merece la atención que nunca le acabamos de dar bien: Berkshire Hathaway, la empresa de Warren Buffett, tiene aparcados cerca de 350.000 millones de dólares en efectivo y deuda americana a corto plazo. Es la mayor posición de liquidez de la historia de la compañía. Y Buffett, a sus 95 años, sigue insistiendo en que no encuentra dónde ponerlos.
La pregunta que se hace todo el mundo es la obvia: ¿está Buffett diciéndonos algo sin decirlo? ¿Es una señal de que el mercado está sobrevalorado y va a caer? ¿O simplemente es prudencia natural de alguien que lleva más de seis décadas invirtiendo?
La respuesta honesta es: las dos cosas. Y entender por qué es una de las lecciones más útiles que un inversor minorista puede aprender este año.
Qué hace Buffett y qué no hace
Berkshire Hathaway no es un fondo de inversión. Es un holding industrial — una empresa que es dueña de otras empresas. Tiene aseguradoras (Geico), ferrocarriles (BNSF), energía (Berkshire Hathaway Energy), restaurantes (Dairy Queen), fábricas, joyerías. Y, sobre todo, una cartera de acciones cotizadas que vale otros cientos de miles de millones, con Apple, Coca-Cola, Bank of America, Chevron y American Express entre las principales.
La parte de la historia que ha cambiado en 2024-2025 es que Berkshire ha estado vendiendo posiciones de su cartera. Vendió la mitad de Apple. Vendió Bank of America. Vendió parcialmente Chevron. Y todo ese dinero, en lugar de reinvertirlo en otras acciones, lo ha aparcado en Letras del Tesoro americano.
El resultado: 350.000 millones de dólares (aproximadamente el doble que hace dos años) esperando a ser usados. Para hacerte una idea, esa cifra es más grande que el PIB anual de Portugal.
Por qué importa que Buffett venda
No importa porque Buffett tenga razón sobre el corto plazo. De hecho, históricamente Buffett ha sido un mal predictor de las correcciones de mercado a corto plazo. Lo importante es lo que su comportamiento revela sobre cómo está valorado el mercado.
La regla que Buffett y su socio Charlie Munger han repetido durante medio siglo es muy concreta: solo compran cuando encuentran negocios que pueden entender, gestionados por personas en las que confían, a precios que parecen razonables comparados con su valor intrínseco. Cuando no encuentran ninguno de los tres elementos, no compran.
El mensaje que manda 350.000 millones en cash no es «el mercado va a caer mañana». El mensaje es «no encuentro negocios buenos a precios razonables». Y eso, dicho por la persona que mejor sabe identificarlos en el mundo, es una pista que merece atención.
Cuando el mejor inversor de la historia no encuentra dónde invertir, no es porque tenga miedo. Es porque está pagando atención.
Qué ha pasado las otras veces
La posición de cash de Berkshire es una serie temporal que se puede mirar. Buffett ha acumulado cash a niveles relativos parecidos a los actuales en tres momentos históricos identificables:
En 1999-2000, justo antes del pinchazo de la burbuja puntocom. Berkshire pasó de tener un 7% del balance en cash a un 25%. Buffett aguantó la posición durante 18 meses sin invertir. Cuando el Nasdaq se desplomó, empezó a comprar barato. La rentabilidad de los siguientes cinco años fue superior a la del mercado en general por un margen amplio.
En 2007-2008, antes de la crisis financiera. Berkshire acumuló cash con paciencia. En el momento álgido de la crisis, en 2008-2009, hizo algunas de las inversiones más rentables de su historia: Goldman Sachs, Bank of America, General Electric. Compró cuando todo el mundo estaba vendiendo.
En 2016-2017, antes de las correcciones de 2018 y de la pandemia de 2020. Buffett no acertó el timing exacto, pero la posición de cash le dio munición para entrar cuando hubo oportunidades reales.
La lectura no es «Buffett sabe predecir el mercado». La lectura es «Buffett sabe estar paciente cuando el mercado no le ofrece nada interesante, y eso le permite estar listo cuando sí lo hace». La paciencia y la disciplina son la verdadera ventaja.
Qué significa todo esto para tu cartera particular
Si has llegado hasta aquí preguntándote «¿debería vender mis acciones porque Buffett está vendiendo?», la respuesta corta es no. Pero la respuesta larga es más interesante.
Buffett puede permitirse acumular cash durante cinco años sin que nadie le exija explicaciones, porque Berkshire es su empresa y la rinde cuentas a accionistas que están ahí por la disciplina, no por la rentabilidad anual. Tú, como inversor minorista a largo plazo, tienes ese mismo lujo aunque no siempre lo uses.
Las tres lecciones operativas que un inversor particular puede sacar de la situación actual son simples. Primera: revisar si tu cartera está concentrada en activos caros. Si todo tu patrimonio invertible está en S&P 500 a múltiplos históricamente altos, quizás no es momento de aumentar concentración. Segunda: mantener una posición de cash o renta fija a corto plazo te da capacidad de respuesta cuando aparezcan oportunidades. Una proporción del 10-20% en Letras del Tesoro o cuenta remunerada es razonable en momentos como el actual. Tercera: no dejes de aportar al largo plazo. Buffett no está vendiendo todas sus posiciones — tiene Apple, Coca-Cola, ferrocarriles, aseguradoras. Está siendo selectivo, no defensivo total.
La sucesión que viene
Un matiz importante que pocos comentan: Buffett anunció a finales de 2024 que Greg Abel, actual vicepresidente, le sustituirá como CEO de Berkshire al final de 2025 o principios de 2026. La acumulación de cash puede ser, en parte, una herencia ordenada para que Abel arranque con margen de maniobra y sin posiciones forzadas.
Si esto es así, la lectura cambia: el cash no es solo «no encuentro nada que comprar», también es «estoy dejando la casa ordenada para el que viene detrás». Las dos lecturas no se excluyen, conviven.
Conclusión
Warren Buffett no es un oráculo. Es un inversor disciplinado con seis décadas de experiencia y una empresa que le permite ser paciente cuando el mercado no le ofrece nada bueno. Los 350.000 millones en cash no son una predicción de caída. Son una declaración de principios sobre cómo se invierte cuando los precios no son atractivos.
La pregunta para ti no es si vender o no. Es: ¿estás copiando la parte fácil del enfoque Buffett (comprar buenas empresas a largo plazo) sin copiar la parte difícil (esperar pacientemente cuando no hay nada que comprar)? Si la respuesta es sí, la liquidez histórica de Berkshire es un recordatorio de que la paciencia es parte de la estrategia.
La próxima cita relevante: la carta anual a accionistas de Berkshire que se publica cada febrero, y la junta general en Omaha en mayo de 2026 — probablemente la última con Buffett al frente.
Disclaimer. Este contenido tiene fines exclusivamente educativos e informativos. No constituye asesoramiento financiero ni recomendación de inversión personalizada. Toda decisión de inversión conlleva riesgo de pérdida.