La cumbre del G7 celebrada este fin de semana en Bari (Italia) ha aprobado un fondo de 80.000 millones de euros para fortalecer la capacidad de defensa europea de cara a 2030. Es la mayor inversión pública conjunta en defensa europea desde la Guerra Fría. Italia, Francia, Alemania, Reino Unido y la UE como bloque aportarán fondos directos; Estados Unidos garantiza la coordinación técnica.

El comunicado final incluye tres ejes: defensa, comercio y clima. Pero las cifras de los dos últimos son menos ambiciosas de lo esperado, en un contexto donde la prioridad geopolítica ha pasado al primer plano.

Defensa: el gran ganador

El fondo de 80.000M se desplegará en cinco años. Las prioridades:

  • Modernización de sistemas antiaéreos (Patriot, SAMP/T, Iris-T)
  • Producción autóctona de munición (la dependencia de EEUU es un problema)
  • Capacidad ciber-defensiva y comunicaciones seguras
  • Drones y sistemas autónomos
  • Industria espacial militar (constelaciones de comunicación europeas)

El efecto en bolsa fue inmediato. Rheinmetall +8,4%, Leonardo +6,2%, BAE Systems +5,1%, Thales +4,8%, Saab +5,3%. En España, Indra subió un 4,2% y Navantia (no cotiza) ha sido mencionada explícitamente por el comunicado como proveedor estratégico.

Tarifas con China: solo el primer paso

El G7 acuerda un marco común de "tarifas de defensa estratégica" para limitar el dumping chino en sectores clave: paneles solares, baterías de litio, semiconductores. Pero la aplicación queda a cada país individualmente — la UE tarda más en aplicar tarifas que EEUU, y eso crea tensiones internas.

Sectores europeos perjudicados por China que celebran el acuerdo: Acerinox, ArcelorMittal, BASF y Bayer. Sectores perjudicados por las posibles tarifas chinas en represalia: BMW, Mercedes, Volkswagen (China =30% ventas) y LVMH, Hermès (lujo).

Clima: la rebaja silenciosa

El compromiso de financiación climática global se ha rebajado desde los 200.000M anunciados en 2024 a 110.000M en 2026, distribuidos en 10 años. La razón oficial: "necesidades fiscales urgentes en defensa y energía". La razón real: Estados Unidos exige rebajas para mantener su firma post-elecciones.

La era de las cumbres climáticas como prioridad geopolítica ha quedado atrás. El nuevo eje es defensa + control tecnológico. El inversor europeo debería invertir su asignación sectorial en consecuencia.

Qué hacer con tu cartera

El sector defensa europeo lleva 18 meses superando al S&P 500 sin reparo. Tres ideas:

  • Si no tienes exposición: ETF iShares Aerospace & Defense (DFNS) o STOXX Europe Defense (XEDF) son las dos opciones más limpias.
  • Si tienes Indra: la confirmación del G7 valida tesis. Mantener.
  • Si tienes Renovables: la rebaja climática del G7 es bajista. Reduce peso de Iberdrola, Acciona, Solaria.

El gran tema 2026-2030: defensa europea es el nuevo sector estructural. La era de "Europa que externaliza su seguridad a EEUU" terminó. El inversor europeo tiene que ajustarse.

Este contenido es de carácter informativo y no constituye una recomendación de inversión.