El miércoles 4 de junio SpaceX presentó ante la SEC el famoso formulario S-1: el registro previo obligatorio para salir a bolsa en Estados Unidos. La cifra que filtró el banco colocador (Goldman Sachs) es la que todo el mundo lleva esperando desde 2023: una valoración objetivo de 350.000 millones de dólares. Esto convertiría a SpaceX, de un solo plumazo, en la mayor IPO de la historia, por delante de Saudi Aramco (2019, 1,7 billones de market cap en máximos pero IPO de 25.600 millones).
El problema llegó esa misma tarde. Un equipo de Morgan Stanley publicó una nota institucional con su propia valoración: 175.000 millones. Justo la mitad.
La pregunta no es si la IPO va a salir. Va a salir, porque hay demanda institucional desbordada. La pregunta es: a qué precio compras tú si entras desde España. Y si, a ese precio, estás pagando la promesa de Marte o la realidad del cash flow.
Qué dice realmente el S-1
El documento es de 412 páginas y revela por primera vez los números de SpaceX. Los más relevantes:
Ingresos 2025: 14.300 millones de dólares (+62% YoY). El 71% viene de Starlink (suscripciones, antenas y B2B aviación/marítimo). El 28% del negocio de lanzamientos. El 1% de otros (Starshield).
EBITDA 2025: 2.100 millones. Margen del 14,7%, muy por debajo del 35% que Wall Street descuenta para empresas "infraestructura espacial premium".
FCF 2025: 480 millones positivos. Primera vez en la historia que SpaceX genera caja libre. El año anterior eran -1.200 millones.
Inversión 2025: 8.900 millones en capex, principalmente Starship y la red Starlink V3.
El S-1 también revela algo que se rumoreaba: SpaceX tiene 27.300 millones en deuda, mayoritariamente bonos high-yield emitidos en 2024. El cupón medio es del 8,4%, muy por encima del Treasury.
Por qué Goldman valora 350.000 y Morgan Stanley la mitad
Las dos valoraciones aplican la misma metodología (DCF + múltiplos), pero parten de supuestos opuestos. Vamos a desglosar.
El modelo de Goldman asume:
- Crecimiento de ingresos del 45% anual los próximos 5 años (CAGR), llegando a 92.000 millones en 2030.
- Margen EBITDA expandiéndose hasta el 38% en 2030 gracias a Starlink V3 (mayor capacidad, mismo capex marginal).
- Marte como opcionalidad real: aplican un valor terminal con 50.000 millones de "Starship colonización" capitalizados.
- WACC del 7,5% (riesgo asumido tipo tech consolidada).
El modelo de Morgan Stanley asume:
- Crecimiento del 28% anual (sólido pero realista para una empresa que ya factura 14.000 millones).
- Margen EBITDA llegando al 28% — competencia de Amazon Kuiper y OneWeb deprime precios Starlink.
- Marte como cero: "no es un activo monetizable en horizonte de modelo".
- WACC del 11% por concentración en Musk como hombre clave + riesgo regulatorio.
Las diferencias en supuestos parecen pequeñas. Multiplicadas durante 5 años, dan factor 2x. Esto es lo normal en valoraciones de empresas en hipercrecimiento sin precedentes históricos comparables.
Cuando dos bancos top valoran la misma empresa con factor 2x de diferencia, no significa que uno se equivoque. Significa que el activo es genuinamente impredecible.
Quién compra a 350.000 millones
El libro de IPO está dominado por:
Fondos soberanos: Saudi PIF, Qatar Investment Authority y Mubadala (Emiratos) tienen colocados conjuntamente 38.000 millones. Compran narrativa: aterrizaje en Marte 2032 como hito de civilización, posicionarse como inversores del momento.
Pension funds americanos: CalPERS, Texas TRS, NY Common Fund. Buscan exposición a "infraestructura espacial" como diversificador. No esperan rentabilidad superior al S&P, pero sí descorrelación.
Retail estadounidense: Robinhood y Public han avisado de cuotas muy limitadas. La FOMO está disparada — el día del S-1 las búsquedas de "comprar acciones SpaceX" se multiplicaron por 27 en Google Trends.
Cómo entrar desde España (y si te interesa)
SpaceX cotizará en NYSE bajo el ticker $SPCX. Desde España puedes comprar a través de cualquier broker con acceso a NYSE: Interactive Brokers, DEGIRO, Trade Republic, eToro, Scalable Capital. No habrá tramo retail específico para Europa.
Hay dos formas de entrar:
1. El día de la IPO (esperando los 23 dólares iniciales). Riesgo: pumps & dumps típicos. Aramco abrió +10% en sesión 1, cerró el año -22%. Facebook abrió -11% en sesión 1, cerró el año +52%. El primer día no predice nada.
2. Esperar 6 meses (lockup de empleados). Cuando vencen las restricciones de venta de los insiders (julio 2027 si la IPO es noviembre 2026), suele haber presión vendedora y caída del 15-25%. Históricamente, el mejor punto de entrada en IPOs masivas.
Si SpaceX te interesa pero quieres exposición conservadora, hay alternativas:
- $ARKX (ARK Space Exploration ETF): tendrá un 10-12% en SpaceX desde el día 1, según el último ajuste anunciado por Cathie Wood. Comisiones 0,75%.
- $ROKT (ETF temático SpaceX/satélites): Procurex está preparando uno específico, pendiente de aprobación SEC.
- Acciones colaterales: Iridium, Globalstar y Garmin se beneficiarán/sufrirán del éxito de Starlink. Compra direccional indirecta.
El veredicto editorial
A 350.000 millones, SpaceX cotiza a 25x ingresos y 165x EBITDA. Para una empresa que crece al 60% es caro pero defendible en mercados eufóricos. En un escenario de corrección normal del Nasdaq, el ratio se contrae y el precio cae 30-40% sin que la empresa cambie nada operativo. Eso fue exactamente lo que pasó con Coinbase, Uber y Robinhood.
A 175.000 millones (la valoración de Morgan Stanley), SpaceX sería una compra clara para inversor con horizonte 10 años. Cotizaría a 12x ingresos, niveles razonables para infraestructura tech con barreras de entrada absolutas.
La realidad es que no se va a abrir a 175.000 millones. El consenso del mercado de IPOs es 280.000-320.000. Si entras el día 1, estás pagando la opcionalidad de Marte. Si esperas 6 meses, probablemente compras al precio de Morgan Stanley.
Para el inversor español con cartera diversificada, nuestra tesis editorial: esperar al lockup expiry de julio 2027. Si para entonces SpaceX sigue creciendo al 50% anual y la valoración cae al rango 200-250.000 millones, entrar con un 2-3% de cartera. Si la valoración se mantiene por encima de 300.000 millones tras el lockup, mejor a un ETF temático.
Y si Musk anuncia que se va a Marte antes de la IPO, vende todo a corto plazo: la cotización implosionará en horas. La narrativa de SpaceX necesita a Musk en Texas firmando contratos del Pentágono, no en órbita.