El viernes 5 de junio OpenAI presentó ante la SEC la solicitud formal de autorización para salir a bolsa. La operación está prevista para el último trimestre de 2026, con un rango de valoración objetivo entre 450.000 y 520.000 millones de dólares según el roadshow inicial filtrado por Bloomberg.

De confirmarse en la franja alta, sería la mayor IPO tecnológica de la historia, por delante de Alibaba (2014, 25.000M) y Meta (2012, 16.000M). Esta vez los colocadores son Goldman Sachs, JPMorgan y Morgan Stanley, que cobrarán comisión conjunta del 1,1% — unos 5.500 millones brutos por una sola operación.

El interés del minorista europeo y español es inmenso. Pero antes de comprar, hay tres cosas que conviene entender bien. La primera es la estructura accionarial heredada. La segunda, el papel de Microsoft como socio conflictivo. La tercera, la diferencia entre invertir en OpenAI e invertir en ChatGPT.

Qué empresa exactamente sale a bolsa

Aquí está el primer punto que confunde a casi todo el mundo. OpenAI tiene una estructura societaria heredada de su fundación como organización sin ánimo de lucro en 2015. Cuando en 2019 decidió aceptar inversión externa, no pudo simplemente convertirse en una empresa normal — tuvo que crear una capa intermedia.

La estructura es:

  • OpenAI, Inc. — la matriz original, sin ánimo de lucro, gobernada por una junta. Mantiene control teórico sobre la misión.
  • OpenAI Global, LLC — el vehículo "capped profit". Los inversores entran aquí. Su retorno está limitado a 100x la inversión.
  • OpenAI Holdings — la nueva sociedad creada en marzo de 2026 precisamente para preparar la IPO. Es lo que cotizará bajo el ticker $OPAI.

Lo que el inversor minorista compra el día de la IPO son acciones de OpenAI Holdings, que contiene los derechos económicos sobre OpenAI Global, que a su vez opera los modelos GPT, DALL-E, Sora y la plataforma ChatGPT. Es una estructura larga, opaca y que requerirá auditorías cruzadas durante los primeros tres años de cotización.

El riesgo de gobernanza no es teórico. En noviembre de 2023 la junta de la matriz sin ánimo de lucro despidió a Sam Altman en 96 horas, sin consulta a inversores. Microsoft (que tenía 13.000 millones invertidos) se enteró por Twitter. La crisis duró 5 días y Altman fue reincorporado, pero el episodio dejó claro que los accionistas no controlan la misión. Esto seguirá siendo cierto post-IPO, aunque la nueva junta tendrá representación de inversores.

El elefante Microsoft

Microsoft posee actualmente el 49% de los derechos económicos de OpenAI Global. La transformación a OpenAI Holdings implica una conversión de esos derechos a acciones cotizadas. Si la IPO sale a 500.000 millones, la participación de Microsoft valdrá 245.000 millones de dólares — más del 7% de su market cap actual.

Hay dos escenarios. En el primero, Microsoft vende inmediatamente el 5-10% de su posición el día 1 para realizar beneficio contable. Esto inundaría el mercado de oferta y podría hundir el precio entre el 12 y el 18% en sesión inaugural. Bloomberg ya alerta de este riesgo en una nota del 6 de junio.

En el segundo, Microsoft mantiene la posición porque seguirá necesitando integración exclusiva con Azure (su acuerdo de hosting con OpenAI vence en 2030 y la renovación implica derechos sobre el modelo). En ese caso, el lockup de Microsoft sería de 12 meses como mínimo, y el precio post-IPO se mantendría más estable.

El consenso de Wall Street se inclina por el escenario 1. La razón: Microsoft Investor Relations ha empezado a hablar abiertamente de "monetizar las posiciones estratégicas de IA". En lenguaje financiero, eso significa vender.

Si quieres comprar OpenAI, no lo hagas el día 1. El día 1 es el día en que Microsoft, los empleados con stock-options vencidas y los family offices que entraron en 2021 a 20.000 millones de valoración van a tomar beneficio.

Los números reales de OpenAI

El S-1 publicado el viernes revela los números reales por primera vez. Los más importantes:

Ingresos 2025: 18.700 millones de dólares (+147% YoY). El desglose: 67% suscripciones consumer (ChatGPT Plus, Pro), 24% API empresa, 7% Microsoft (licencia integración Azure), 2% otros (modelos especializados, partners).

EBITDA 2025: -3.800 millones. Sí, negativo. OpenAI pierde dinero operativo por dos motivos: el coste de inferencia (servidores GPU) es brutalmente caro, y la inversión en entrenamiento de GPT-5 y siguientes consume capex masivo.

Free Cash Flow 2025: -7.200 millones. La empresa quema 600 millones de caja al mes. A día de hoy depende íntegramente de la línea de crédito Microsoft y de las rondas privadas para mantenerse a flote. La IPO es necesaria, no es un capricho de mercado.

Usuarios activos mensuales: 510 millones (ChatGPT consumer + Plus + Pro). De ellos, 47 millones pagan suscripción. Conversión del 9,2% es altísima para B2C software (Spotify convierte al 4,1%).

La pregunta clave para el inversor: ¿cuándo dejará OpenAI de quemar caja?

El management apunta a 2028. Llegar ahí requiere: (a) que el coste de inferencia caiga un 60% gracias a chips Trillium y arquitectura propia, (b) que la conversión a Plus suba al 12%, (c) que el ARPU empresa se duplique gracias a productos verticales. Cualquier slip de 12 meses en esta trayectoria implicaría una nueva ronda con dilución para los accionistas post-IPO. Eso es lo que pasó con Uber 2019-2022: tres rondas secundarias y dilución acumulada del 31%.

Cómo comprar desde España

OpenAI cotizará en NYSE bajo el ticker $OPAI. Acceso desde España:

  • Interactive Brokers: el broker más solvente para IPOs estadounidenses. Permite participar en el tramo institucional si tu cartera supera 100.000€. Comisión 0,01$ por acción.
  • DEGIRO: ofrecerá el ticker desde el primer día de cotización en mercado secundario. No tramo IPO.
  • Trade Republic: previsto ofrecer "early access" a clientes Pro, con suelo de 250€ por orden.
  • eToro: probable que ofrezca fraccionario sintético desde el día 1.
  • Robinhood Europa: ya ha anunciado tramo retail europeo limitado, con 700€ máximo por usuario en el día 1.

Una alternativa que muchos minoristas pasan por alto: comprar Microsoft (MSFT) hoy. Microsoft consolida el 49% de OpenAI en sus cuentas. Cualquier subida de la valoración de OpenAI se refleja, atenuada pero real, en MSFT. Y MSFT cotiza con múltiplos defendibles (32x PER), tiene dividendo del 0,7%, y absorbe la mayor parte de la opcionalidad IA sin la volatilidad puramente especulativa de OpenAI puro.

La tesis editorial

OpenAI a 500.000 millones es una apuesta a la materialización completa de la AGI en horizonte de 10 años. Si la AGI llega, 500.000 millones se queda corto (el TAM teórico es de billones). Si la AGI no llega o llega en 2040 en vez de 2030, 500.000 millones es burbuja.

Nuestra recomendación para el inversor minorista español con cartera bien diversificada:

  1. No comprar en el día 1. Demasiada oferta lateral (Microsoft, empleados, fondos seed). Volatilidad estructural altísima en las primeras 6 sesiones.
  2. Esperar al lockup expiry de octubre 2027. En ese momento, decidir con datos: si el cash burn ha mejorado, entrar al 2-3% de cartera. Si no, evitar.
  3. Si necesitas exposición ya, ETF $ARKK o ETF temáticos IA (iShares Future AI, Roundhill Generative AI). Comisiones del 0,75%, exposición ponderada al ecosistema, no concentración OPAI pura.
  4. Considerar Microsoft como vehículo alternativo. Más estable, mismo upside parcial, con downside protegido por el negocio Azure tradicional.

La IPO de OpenAI será el evento financiero del año. Pero el dinero más inteligente no es el que entra en el día 1 con FOMO. Es el que tiene paciencia para esperar la primera corrección post-lockup y entrar con descuento.