¿Qué es el interés compuesto?
El interés compuesto es ganar intereses sobre tus intereses. Si inviertes 1.000€ al 10% y reinviertes las ganancias, al final del año tienes 1.100€. El segundo año el 10% se aplica sobre 1.100€ (no sobre 1.000€), así que ganas 110€. El tercer año, 121€. Y así.
Esto suena trivial pero es lo más poderoso de las finanzas a largo plazo. Albert Einstein supuestamente lo llamó "la octava maravilla del mundo". Posiblemente sea apócrifo, pero el efecto es real: el tiempo importa más que la cantidad.
Cómo leer los resultados
La calculadora te muestra tres cifras:
- Capital final: lo que tendrías al final del plazo si la rentabilidad se mantiene constante (no lo hace en la realidad, pero sirve como aproximación).
- Total aportado: la suma de tu aportación inicial + todas las aportaciones periódicas. Es tu dinero.
- Ganancia bruta: la diferencia. Es lo que el interés compuesto te ha hecho ganar. Bruto = antes de impuestos.
El toggle de inflación: la verdad incómoda
Tener 500.000€ en 2046 suena fantástico. Pero ¿cuánto vale 500.000€ de 2046 en € de hoy? Depende de la inflación. Con una inflación del 2% anual, esos 500.000€ valdrían unos 336.000€ en poder adquisitivo de 2026.
Eso es lo que hace el toggle: descuenta la inflación esperada y te muestra el resultado en euros de hoy. Es la única forma honesta de comparar planes a largo plazo.
Limitaciones importantes
Esta calculadora asume rentabilidad constante, lo cual no ocurre en la realidad. El S&P 500 tiene una rentabilidad histórica del ~10% anual en promedio, pero algunos años pierde un 30% y otros gana un 25%. Si necesitas el dinero justo en uno de los años malos, las matemáticas no te ayudan.
Por eso la inversión en bolsa se recomienda para horizontes de 10 años o más. El tiempo suaviza la volatilidad.
Además, las cifras de rentabilidad para acciones individuales (Apple, Tesla, Nvidia) son CAGR aproximadas de los últimos 10 años. Concentrar tu cartera en una sola acción es una apuesta — no una inversión diversificada. Para empezar, mejor un ETF global (MSCI World) o S&P 500.