¿En qué se diferencia de la hipoteca habitual?
Para una segunda vivienda, el banco asume más riesgo (no es tu residencia principal), así que las condiciones son más exigentes:
- Financia menos: normalmente el 60-75% del valor (frente al 80% de la habitual). Necesitas más entrada.
- Plazos más cortos y a veces un tipo algo más alto.
- Te pedirán demostrar que puedes pagar las dos hipotecas si aún tienes la primera.
Requisitos
Ingresos estables, ratio de endeudamiento por debajo del 35% contando todas tus deudas, ahorro para la mayor entrada y buen historial. Cuanto mejor tu perfil, mejores condiciones.
¿Y si es para invertir?
Si la segunda vivienda es para alquilar, entra en juego el apalancamiento: mira hipoteca para invertir y calcula la rentabilidad en el mapa RentIA. Calcula tu cuota con el simulador.