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900.000 pisos pueden salir del alquiler: el decreto que perjudica a quien quería proteger

En tres días, los decretos de vivienda han provocado justo lo contrario de lo que buscaban. Propietarios que aplazan firmas, pisos que se retiran de los portales y proyectos de alquiler asequible paralizados. Las cifras que empiezan a salir son difíciles de ignorar.
Los datos de la primera semana
- 900.000 viviendas podrían salir del alquiler de larga duración, según las encuestas a pequeños propietarios que manejan los portales inmobiliarios y recoge El Español.
- El Observatorio del Alquiler calcula que la oferta ya está 4.290 viviendas por debajo de lo esperado, con agentes que informan de firmas aplazadas y operaciones paradas.
- Unas 1.000 viviendas de alquiler asequible se han paralizado en Madrid, en dos operaciones de inversores.
- La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, afirma que en doce horas se perdieron más de 2.000 pisos de alquiler en la región. Es un dato político y conviene tomarlo con cautela, pero va en la misma dirección que el resto.
Por qué se van los propietarios
En España hay unos 4,2 millones de viviendas alquiladas, y 3,8 millones son de pequeños propietarios, según el Banco de España. María Matos, directora de Estudios de Fotocasa, lo resume así: sin ellos, solo quedaría un 2 % de las viviendas en el mercado.
A esos particulares, el decreto les dice:
- Tu contrato de cinco años puede convertirse en diez o más.
- Si no renuevas, pagas una indemnización de al menos doce mensualidades.
- No puedes subir más del 2 %, o nada si superas el índice.
- El IBI lo pagas tú.
- Y si el inquilino deja de pagar y es vulnerable, el proceso puede alargarse.
Para quien alquila el piso de sus padres o el que compró como ahorro, la cuenta es sencilla: más riesgo, menos control y la misma rentabilidad. Muchos prefieren vender, pasarse al alquiler de temporada mientras puedan o dejar el piso cerrado.
Por qué pierde también el inquilino
- Menos pisos. Cada vivienda que se retira es una menos para los que buscan.
- Precios de salida más altos. Quien sigue alquilando y sabe que no podrá subir en años, fija un precio inicial mayor para cubrirse.
- Selección más dura. Con muchos candidatos por piso, se elige al perfil más seguro: funcionarios, indefinidos con sueldos altos, sin hijos. Jóvenes, autónomos y familias con ingresos justos quedan fuera.
- Más economía sumergida. Contratos de temporada encadenados, habitaciones y acuerdos sin papeles.
Y este año vencen más de 750.000 contratos. Todos esos inquilinos van a buscar piso en un mercado con menos oferta.
La demanda no espera
Mientras la oferta se encoge, la demanda sigue creciendo: más hogares, más población y sueldos que no alcanzan para comprar. Menos oferta y más demanda solo puede acabar de una manera.
Qué habría que hacer
- Garantizar el cobro al propietario, con seguros de impago públicos y procesos rápidos. Es lo que ha funcionado en el caso Maricarmen.
- Premiar al que alquila barato en vez de castigar al que alquila.
- Construir: es lo único que baja los precios de forma duradera.
Si vives de alquiler
Con este panorama, comprar deja de ser una decisión solo financiera y pasa a ser también de estabilidad. Si tienes ingresos fijos, mira qué piso puedes comprar con tu sueldo y cuánto necesitas tener ahorrado.
Una ley de alquiler que hace que haya menos alquiler no protege al inquilino. Le deja sin casa.
Este artículo incluye análisis y opinión de Qlaro.
Fuentes: El Español · Invertia, El Español, elEconomista, Vozpópuli.
Aviso. Este contenido tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero ni recomendación de inversión.