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El «decreto Maricarmen»: Sánchez llega tarde y con una ley hecha en seis días

El 23 de septiembre desahuciaron a Maricarmen. El 29, el Consejo de Ministros aprobó dos decretos-ley de vivienda. Seis días. La prensa ya los llama «decretos Maricarmen», y el nombre lo dice todo: España ha vuelto a legislar la vivienda a golpe de telediario.
Ocho años viendo venir el problema
Nada de esto es nuevo. Desde 2018, el precio de venta de la vivienda ha subido un 81 % y el alquiler un 44 %. En ese tiempo ha habido una ley de vivienda, topes temporales, índices de precios, prórrogas extraordinarias y moratorias de desahucios. Y el alquiler no ha dejado de subir.
Que hiciera falta la imagen de una mujer de 87 años saliendo de su casa para aprobar medidas «urgentes» no habla bien de nadie. O el problema era urgente hace años, o el decreto responde más a la indignación que a un plan.
Una norma hecha con prisa
Legislar en seis días tiene consecuencias:
- Se aprueba sin los votos. El Gobierno llevó los decretos al BOE sin tener asegurada la convalidación. Las reglas entraron en vigor el 1 de octubre y pueden caer el día 2. Te contamos cómo están los números.
- Se deja lo importante para después. El préstamo Tu Casa, la medida estrella para comprar, no tiene requisitos: se fijarán más adelante.
- Se cambia de reglas a mitad de partido. Quien firmó un contrato de cinco años descubre que puede convertirse en diez, o que no renovar cuesta doce mensualidades.
Y además, no habría evitado el caso
Esta es la paradoja. El contrato de Maricarmen era de renta antigua, de 1956, y se extinguió por una norma de 1994. Los decretos regulan los contratos actuales. Lo que resolvió su caso no fue una ley: fue una mediación del Ayuntamiento de Madrid que ofreció garantías al propietario, como contamos aquí.
El problema de fondo sigue donde estaba
Faltan viviendas. Se construye mucho menos de lo que se necesita, el parque público es mínimo y el alquiler depende de particulares a los que cada reforma les da un motivo más para retirarse. Un decreto que aumenta las obligaciones del casero sin aumentar la oferta no baja los precios: los sube. Lo analizamos en este artículo.
Llegar tarde es malo. Llegar tarde y corriendo, peor: se acaba legislando para el titular de mañana y no para el mercado de los próximos diez años.
Este artículo es una opinión de Qlaro.
Fuentes: El Español, Vozpópuli, La Moncloa; precios: idealista.
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